Este tema es muy personal porque depende mucho de ti y de lo más o menos cómoda que te sientas escribiendo escenas eróticas. Sin embargo, a veces no te las puedes saltar porque la historia o los personajes las piden y son necesarias para darle impulso a la narración.
No se entienden las relaciones de pareja sin sexo, forma parte de la vida y el amor y, por tanto, su ausencia en novela romántica es llamativa. Estas escenas suelen esperarse por parte de las lectoras y, cuando las dejas de lado, suscitan críticas.
La cantidad de este tipo de escenas también depende mucho del tipo de novela que estés escribiendo.
No es lo mismo una novela romántica erótica que una histórica, por ejemplo; en el primer caso, el erotismo es una trama secundaria en sí misma. También creo necesario distinguir entre novela romántica erótica y novela erótica, ya que en la erótica pura la relación de amor entre los protagonistas no tiene por qué existir y todo el peso de la acción lo lleva la relación sexual.
El erotismo no es redactar una escena de sexo tórrida y ya está, sino que existen diferentes niveles y formas que puedes utilizar para introducirlo en tu novela:
- Tensión sexual: es el deseo latente entre dos personajes y que puede no llegar a consumarse. Se manifiesta con señales no verbales que pueden ser más o menos sutiles, como sostener la mirada, inclinar el cuerpo hacia la otra persona o lamerse los labios.
- Erotismo: es la capacidad de despertar deseo, pero más enfocada en la forma de expresarse y sugerir que manipular el cuerpo. La sutileza, los pensamientos, la atmósfera… son las herramientas que puedes trabajar para darle forma.
- Relaciones explícitas: el vocabulario que se utilice en estas escenas tiene mucha relevancia, recuerda que no es lo mismo ser explícito que soez. El grado de detalle dependerá mucho de los personajes y las situaciones que estén viviendo.
Una escena erótica tiene que ayudar a avanzar de forma natural; si la fuerzas, se notará en el resultado sin más remedio.

